viernes, 17 de junio de 2011

Educación a distancia

La educación a distancia es una modalidad educativa en la que los estudiantes no necesitan asistir físicamente a ningún aula. Normalmente, se envía al estudiante por correo el material de estudio (textos escritos, vídeos, cintas de audio, discos compactos) y él devuelve los ejercicios resueltos. Hoy en día, se utiliza también el correo electrónico y otras posibilidades que ofrece Internet, como son los blogs, fundamentalmente las aulas virtuales como el LMS Moodle (educación en línea). Al aprendizaje desarrollado con las nuevas tecnologías de la comunicación se le llama e-learning. En algunos casos, los estudiantes deben o pueden acudir físicamente en determinadas ocasiones para recibir tutorías, o bien para realizar exámenes. Existe educación a distancia para cualquier nivel de estudios, pero lo más usual es que se imparta para estudios universitarios.


Aprendizaje distributivo

En el marco de la evolución de los paradigmas que sustentan la acción educativa, se están presentando, con la inserción de las TICs en dichos actos, de un cambio o aproximación totalmente nueva fundamentada en el incremento de la cantidad de información disponible a través de las redes electrónicas informáticas. Partiendo que el mundo hiperconectado de hoy requiere acciones o respuestas inmediatas, sin que estas dependan del aprendizaje personal formal, entonces lo que se necesita es actuar a partir de la obtención de información externa a nuestros conocimientos primarios. Tanto las propuestas del conectivismo, sharismo, inteligencia colectiva, singularidad, knowledge management, aprendizaje distributivo, situado y abierto se desarrollan bajo un discurso filosófico que parten de esta premisa o la toman prestada y, que al parecer, se fundamenta en la epistemología del enfoque socio-histórico de Thomas S. Khun (sostiene que las tesis científicas cambian en virtud de las crisis y pérdidas de fe en un determinado paradigma científico), Paul Feyerabend (niega el método con su principio del “todo vale” y postula el “anarquismo epistemológico”), y más allá con la Teoría de la acción comunicativa de Jürgen Habermas.
Habría pues que preguntarse si La Complejidad, la Teoría del Caos y La Incertidumbre son o no hijas representativas de estas posturas en la era de las tecnologías de la información y la comunicación, las cuales devienen con un nuevo esquema de relación entre conocimiento e información y la forma en que se adquieren sustentándose por el uso de estas.